Es viernes, un frio que pela, no tengo planes, y estoy un poco tocado. No se por donde empezar, aunque dicen que todo tiene un principio. Vamos a intentarlo.
Los ultimos meses han sido un poco raros en la vida de cualquier ser humano, pero intensos y me alegra haber vivido estos momentos aunque solo hayan durado muy poquitos dias, pero creo que me han dado una muy y gran valiosa seña de humildad y formación ante la vida. Por diferentes motivos, he vivido en la mentira, en la verdad, cruzando ideas, pensando en porque me comportaba de una forma ruin, despreciable, y ajena a mi forma de ser. Ahora entiendo parte de todo ello, y es que el aprendizaje y la formación personal a veces nos lleva a actuar de esta forma, consciente o inconscientemente. Todo ocurre por un motivo, que al instante no sabemos el porque pero luego al tiempo te das cuenta de la razon, o al menos eso espero, que motivó ese comportamiento.
Lo mas triste es que he dañado a personas de mi alrededor que no tenían culpa de nada, que solo intentaban ayudarme a seguir, a crecer y a madurar, sin embargo lo único que mi egoismo me permitía era dañar y humillar a esas personas que realmente querían darme ese empujoncito. Ahora me doy cuenta de todo ello, y es que hace casi 7 años, sufrí una experiencia parecida, y en aquel entonces aprendí una valiosa lección, pero esta vez, la lección es un hueso duro de una carrera difícil y complicada, pero creo que he empollado suficiente para afrontar la parte práctica, el enfrentarme a la vida real.
Poco a poco iré contando mis emociones, sensaciones, y mi aprendizaje, abrán dias de todas clases, pero si algo tengo claro, es que algo dentro de mi ha cambiado de forma muy brusca, y mi aprendizaje no ha hecho mas que comenzar.
Para terminar mi primer post, diré que vuelvo a sentir el dolor de hace mucho tiempo, ahora causado por la perdida de una persona que realmente se ha entregado sin limitaciones, y yo solamente he sabido mirar por mi, movido por una mentalidad de niño, un niño malcriado, como el 60 % de los niños de la sociedad actual que solo buscan ser el niño pequeñito por siempre, al que siempre conceden todos los caprichos, y que no he sabido mirar mas allá de mi persona. Pero ese dolor espero y deseo me sirva como me sirvió en aquella ocasión.